Agosto 28, 2018

Orquesta Sinfónica Cerrejón recorre Caminos de Herradura

Con una concurrida asistencia y gran entusiasmo, el Centro Cultural Departamental de La Guajira en Riohacha fue el escenario donde la Orquesta Sinfónica Cerrejón con la interpretación de música vallenata y una obra inspirada en la leyenda de Francisco El Hombre denominada Caminos de Herradura, deleitó a todos los asistentes.

La obra surgió gracias a la participación de la Orquesta en un concurso realizado por el Ministerio de Cultura, donde fueron seleccionados como ganadores para la socialización de una puesta en escena que combina la música y el teatro. La historia seleccionada por los jóvenes para su presentación fue la de Francisco El Hombre, un reconocido juglar vallenato del folclor colombiano, el cual una noche mientras trazaba notas con su canto y acordeón, recibía respuesta por un contrincante que lo mejoraba; reto del cual resultó ganador luego de darse cuenta quien era su rival, mirar al cielo y rezar el Credo al revés, entonando así la melodía más hermosa que jamás haya sido escuchada.

“Para Cerrejón seguir fortaleciendo las tradiciones y el talento musical de los jóvenes de La Guajira, será siempre uno de sus pilares más importantes. Con esto rescatamos no solo las tradiciones, sino que además demarcamos un futuro transformando las realidades de estos jóvenes que le vienen apuntando a la música”, afirmó Raúl Roys, gerente de Asuntos Sociales de Cerrejón.

Ruth Berardinelli, presidente de la Corporación Francisco El Hombre comentó: “Me siento feliz de tener hoy aquí a la Orquesta Sinfónica de Cerrejón y estoy complacida por la magnífica obra de teatro que se expuso, la cual narra la historia de Francisco El Hombre, leyenda que es importante que muchos conozcan”.

La Orquesta Sinfónica Cerrejón a través de más de 80 niños y jóvenes guajiros, después de 10 años sigue llenando de alegría y música los corazones de todos aquellos que tienen la oportunidad de escucharlos, venciendo el silencio y la tristeza con sus notas y cantos, al igual que en algún momento lo hizo el juglar Francisco El Hombre.