Este mecanismo fue visionado desde el Gobierno Nacional como una posibilidad de involucrar al sector privado en la atención de los retos que trae consigo el periodo de posconflicto. Esta propuesta representa una oportunidad para las empresas de aportar al desarrollo de las regiones, así como a la reactivación económica y social de las zonas más afectadas por el conflicto armado (ZOMAC).

Este mecanismo le permite al sector privado contribuir al cierre de las brechas socioeconómicas existentes en las regiones a partir del desarrollo de proyectos orientados a los temas prioritarios en los territorios.