Abril 21, 2016

Segundo Congreso Nacional de Minería: Un llamado a la competitividad del sector

’Para nadie es un misterio que el mundo nos cambió y nosotros como sector tenemos el gran reto de adaptarnos a esta nueva realidad’, fueron las palabras con las que inició su intervención Roberto Junguito, presidente de Cerrejón y del Consejo Directivo de la Asociación Colombiana de Minería, entidad que organiza el Congreso Nacional de Minería 2016, desarrollado en esta ciudad.

Junguito, al igual que otros panelistas, hizo un llamado a diversas instituciones del orden público y privado para trabajar en conjunto por el fortalecimiento y competitividad del sector en el país, especialmente en medio de la coyuntura que ha afectado al sector en los últimos años.

“Estamos convencidos que con la capacidad, el compromiso y el capital humano que tenemos y el apoyo de las diferentes entidades nacionales, regionales y de la comunidad internacional, vamos a ser capaces de seguir contribuyendo de forma positiva al desarrollo del país”, señalizó Junguito.

Adicional a la reflexión en torno a los desafíos del sector en el posconflicto, temática central de este Congreso, en la agenda de hoy se desarrollaron otros temas de interés como la relación de la minería con el territorio y las comunidades, y el cambio climático. El evento contó con la participación de más de 450 personas entre funcionarios de gobierno y de las firmas mineras más importantes del país, proveedores, académicos, periodistas, entre otros.

Entre los panelistas se encontraban Alejandro Ordoñez; Procurador General de la Nación, Juan Fernando Cristo; Ministro del Interior, Juan Carlos Henao; Rector de la Universidad Externado de Colombia; María Isabel Ulloa, Viceministra de Minas; Omar Franco, director del Ideam; y Claudia López, senadora de la República.

Este es el segundo Congreso de la Asociación Colombiana de Minería, entidad que agrupa a 50 empresas, tanto mineras como prestadoras de bienes y servicios relacionados con el sector, la cual genera 350.000 puestos de trabajo directos y aporta $2,4 billones entre impuestos y regalías en promedio.