Mayo 31, 2016

Sembrando semillas para el futuro

“La mejor inversión que están dando a las comunidades es la enseñanza, porque con ella están sembrando una buena semilla para el futuro de los niños, que son quienes vienen detrás de nosotros y a los que les vamos a trasmitir el conocimiento el cual estamos multiplicando y ejerciendo en nuestra comunidad”, manifestó David Ipuana, líder del Resguardo Lomamato en Hatonuevo y una de las 150 personas que hacen parte de las 13 veedurías conformadas dentro del proyecto “Alianza para el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática y el mejoramiento del acceso a servicios sociales” adelantado por la Fundación Cerrejón para el Fortalecimiento Institucional de La Guajira en alianza con ACDI VOCA – USAID.

Este proyecto inició en agosto de 2012 con el objetivo de promover la participación ciudadana para mejorar el impacto social de las regalías y otros recursos públicos, incidir en la disminución de las necesidades básicas insatisfechas mediante el seguimiento a la ejecución efectiva de los recursos destinados a proyectos de inversión social y contribuir a una adecuada y transparente inversión, principalmente en los sectores de atención a la primera infancia, calidad en la educación, acceso a la justicia, salud, agua y saneamiento básico.

104 personas fueron capacitadas, 91 en formulación de proyectos  y fuentes de financiación, y 13 en participación ciudadana, control social y veedurías. Después de esta capacitación, fueron certificadas por su participación en el Programa de formulación de proyectos con enfoque en marco lógico y participación ciudadana, sumando un total de 150 personas certificadas en todo el proceso.

Con estos grupos se han conformado 13 veedurías, cuyos miembros pertenecen a distintas comunidades, asentamientos y organizaciones indígenas y no indígenas de seis municipios de La Guajira: Jamichi, Tamaquito, Cerrodeo, Las Casitas, La Granja, Guamachito, Barrancón, Santa Ana, Orroco, Soschinchon, Yaichi, Guamachito, comunidades de Media Luna, Mayapo, Resguardo Rodeíto El Pozo y la Asociación Quillombo.

“Hoy existe una diferencia en nuestra vida, antes ignorábamos la realidad por falta de conocimiento y ahora que ya la conocemos ha habido cambios significativos que se están reflejando y conociendo. A donde sea que vamos nos identifican como veedores y las personas saben que en Hatonuevo hay una veeduría que trabaja porque en su territorio sean más efectivas las inversiones y se desplieguen  todos los proyectos sociales posibles”, afirmó David Ipuana con emoción.

A través de una gestión y liderazgo propositivo y constructivo, las veedurías promueven el control social y mejoran los impactos de la inversión pública en las comunidades. Los programas de formación se han complementado con un taller de normativa indígena a las veedurías indígenas o mixtas y un seminario de planeación y liderazgo comunitario con la Universidad del Norte.

“Nosotros estábamos en la oscuridad y ahora estamos viendo claro, éramos inocentes de nuestro entorno y derechos, además de lo que necesitábamos para trabajar por el bien de nuestras comunidades. Nos sentimos muy agradecimos por este gesto de la Fundación porque hemos adquirido experiencia con la que hoy podemos ir y diligenciar trámites y procesos, que con la enseñanza y el conocimiento adquirido lo estamos ejerciendo”, puntualizó Ipuana.

En Cerrejón promovemos la participación ciudadana en el seguimiento a la ejecución efectiva de los recursos destinados a proyectos de inversión social,  que pueda traducirse en mayores impactos positivos y la disminución de las necesidades básicas insatisfechas en la comunidades guajiras.